Cáncer de Otros Órganos


El cáncer se origina cuando las células comienzan a crecer sin control. Casi cualquier célula del cuerpo puede convertirse en cáncer y propagarse a otras áreas. A menudo, los cánceres se propagan de su localización primaria (la parte del cuerpo en la que el cáncer comenzó) a una o más localizaciones metastásicas(otras partes del cuerpo). A los cánceres se les llama según su localización primaria, sin importar a qué otras partes del cuerpo se hayan propagado. Por ejemplo, un cáncer de pulmón que se propaga al hígado se sigue clasificando como cáncer de pulmón y no como un cáncer de hígado.

Algunas veces no está claro donde se originó un cáncer. Cuando se encuentra cáncer en una o más localizaciones metastásicas, pero el lugar primario no puede ser determinado, se le llama cáncer de origen primario desconocido o cáncer de origen primario oculto. Esto ocurre en una pequeña porción de cánceres.

Las pruebas adicionales pueden luego encontrar la localización primaria de algunos de estos cánceres. Cuando esto ocurre, ya no se considera un cáncer de origen primario desconocido, sino que se le asigna otro nombre al cáncer y se trata de acuerdo con el lugar donde comenzó.

La razón principal para descubrir la localización primaria de un cáncer de origen primario desconocido consiste en guiar el tratamiento. Debido a que un cáncer que se orina en un lugar requiere de los mismos tratamientos cuando se propaga, conocer el lugar donde comenzó el cáncer le indica al médico qué tipos de tratamientos debe usar. Esto es especialmente importante para ciertos tipos de cáncer que responden bien a medicamentos de quimioterapia o medicamentos hormonales específicos. Cuando los tipos de cáncer que mejor responden al tratamiento han sido descartados por  pruebas, el encontrar el origen exacto o el tipo de un cáncer usualmente no tiene tanta importancia.


Hay tumores que afectan a ciertos órganos, como las mamas o los pulmones, con mayor frecuencia que a otros, como el cerebro o el corazón. Se sabe que hay factores ambientales –como el estilo de vida de una persona–, así como genéticos y hereditarios, que generan una mayor predisposición a desarrollar un cáncer.

Pero ahora también habría un factor evolutivo en la mayor vulnerabilidad de algunos órganos: sería más común que surjan tumores en aquellos más grandes o de los cuales hay dos (pulmones, mamas o riñones, por ejemplo), que en los más pequeños o vitales para la supervivencia o la reproducción (como el corazón o el útero). La razón estaría en que estos últimos habrían desarrollado mejores mecanismos para defenderse de las células cancerosas,

Los órganos más importantes para mantenernos vivos o asegurar la reproducción, tales como el corazón, el cerebro o el útero, podrían tener una mejor protección contra el desarrollo de células tumorales. No estamos diciendo que este sea el factor principal para explicar la diferente susceptibilidad de los órganos al cáncer, pero sí que es un factor que contribuye”; Así, el ser humano se ve más afectado si su corazón o su cerebro sufren alteraciones, por lo que favorecerá los mecanismos de defensa en estos órganos más que en otros. De manera similar, también protege más a los órganos reproductivos, que si bien no son cruciales para la supervivencia, sí lo son para la continuidad de la especie.