Nuevos Anticoagulantes Davigatran y Rivaroxaban


Hasta hoy, los medicamentos más utilizados en nuestras clínicas de anticoagulación son la acenocumarina y la warfarina, que pertenecen a la categoría de antagonistas de la vitamina K (AVK). Tienen cerca de 70 años de uso en la clínica, con probada eficacia para distintas enfermedades trombóticas, aunque también con conocidos problemas derivados de su variabilidad e interacciones farmacológicas y dietéticas. En tromboprofilaxis hospitalaria, la enoxaparina es el anticoagulante más utilizado, una heparina de bajo peso molecular (HBPM). Una nueva generación de anticoagulantes está disponible, los inhibidores directos de la trombina (como dabigatrán) y del factor Xa (rivaroxabán y apixabán), con evidentes ventajas sobre los anticoagulantes convencionales. En este artículo se resume lo publicado hasta el momento para estos nuevos antitrombóticos.


El tratamiento anticoagulante con antagonistas de la vitamina K es muy complejo. Los nuevos inhibidores directos de la trombina y del factor X activado pueden administrarse a dosis fijas y no precisan sistemáticamente monitorización ni ajuste de dosis para asegurar su eficacia y su seguridad. Se han finalizado con resultados positivos diversos ensayos de fase III en profilaxis de la tromboembolia venosa en cirugía ortopédica, tratamiento de la tromboembolia venosa, o prevención del ictus en pacientes con fibrilación auricular. Dado que las pruebas de laboratorio disponibles no son precisas y no

Se conoce el grado de anticoagulación, y además varían en función del intervalo entre dosis, es necesario considerar las interacciones farmacológicas y el estado de la función renal. En el futuro, las preferencias del paciente y las características farmacológicas serán relevantes para optimizar el tratamiento. Estos nuevos fármacos representan un nuevo paradigma para la anticoagulación con ventajas a largo plazo para el paciente.